Steve, Bárbara Rother y el Grupo se han presentado en
cinco oportunidades en las Naciones Unidas
de dos continentes

 

El Grupo va a las Naciones Unidas

Llegamos a Viena a las 9 am después de 13 horas de vuelo desde San Diego. Viena es una ciudad hermosa y con un rico patrimonio. Esta era la primera vez que Bárbara y yo íbamos a Europa y nos sentíamos muy entusiasmados con el viaje.  Después llegó lo complicado: explicarle por qué llevábamos la espada a gran cantidad de oficiales aduaneros. Nuestra anfitriona, Lourdes Resperger, nos recibió en el aeropuerto con un ramo de flores que marcó la pauta para lo que vendría luego. Ella es la presidenta de la Sociedad Esotérica de la Ciudad Internacional de Viena (Vienna International City Esoteric Society) que era la anfitriona del evento. Nuestro hotel estaba ubicado muy cerca de un canal del Danubio Azul. Decidimos registrarnos en él y descansar un poco antes de presentarnos a la canalización de las Naciones Unidas a las 4 pm.

Por la tarde, Eva Reinerman de Bruselas y su madre Helena se reunieron con nosotros en el hotel. Juntos viajamos en “subterráneo” a un sitio denominado el Centro Internacional de Viena.  Esto fue algo desacostumbrado para mí porque al mirar a mi alrededor fui plenamente consciente de que era el único en el metro que tenía puesto un sombrero y llevaba una espada.  No hay problema, porque me he visto en situaciones más extrañas aún. Llegamos a la entrada del Centro Internacional de Viena, mostramos nuestra identificación y pasamos por seguridad y aduana, porque nos explicaron que estábamos entrando a un país que estaba dentro de otro país. Todo el mundo se puso en fila y revisaron nuestros pasaportes y nos entregaron las tarjetas de identificación. Después, llegó el momento de la verdad cuando el guardia de seguridad nos pidió a todos que pusiéramos nuestras pertenencias en la máquina de rayos X. En realidad, no quería que él entrara en pánico cuando viera la espada en su pantalla, así que me adelanté y le dije que había una espada en el estuche que llevaba. El respondió, pero puedo asegurarles que no me escuchó realmente. A continuación, sus ojos se agrandaron cuando vio la espada. Esa es una reacción que he llegado a ver algunas veces. A continuación, llegó la pregunta acostumbrada: “¿Por qué lleva una espada?” Ustedes pensarán que después que le han preguntado eso una y otra vez,  uno ya debería tener preparada una respuesta bien clara. No es así, respondí entre tartamudeos que se trataba de una espada ceremonial. Ahora sí que mostró una sorpresa aún mayor,  mientras en su mente desfilaban imágenes de sacrificios humanos. Entonces pronunció las palabras que ya conocemos: “Creo que será mejor que llame a mi supervisor.” Lo divertido es que cuando se abre el estuche, observo como un entrenado guardia de seguridad de las Naciones Unidas se convierte en un niño sorprendido al ver la espada. Su supervisor me preguntó amablemente si le íbamos a cortar la cabeza a alguien con eso y cuando le respondí con un firme “no” y cuando varias otras personas que ocupaban altos cargos en las Naciones Unidas nos respaldaron,  nos autorizaron el ingreso.

Después de pasar por la inspección procedimos a entrar a la ciudad.  Estábamos invitados por la Sociedad Esotérica del V.I.C. en el complejo de las NU para exponer y hacer una canalización en vivo para los miembros e invitados de ese grupo. La Sociedad Esotérica es un grupo de individuos con ideas afines,  la mayoría de los cuales trabajan en diferentes organismos, incluyendo las NU, aunque la membresía es abierta. Este grupo se reúne regularmente en el complejo de las NU en el Centro Internacional de Viena. Al entrar al complejo, comprendimos que realmente se trataba de una ciudad autónoma. Ese lugar era gigantesco y había muchos edificios que conforman el Centro Internacional de Viena. Esta es una Sede de las Naciones Unidas, de la Organización Industrial de las Naciones Unidas (UNIDO por sus siglas en inglés), de la Agencia Internacional de Energía Atómica, la ONUV y la UCBDO.  Al entrar al área del vestíbulo principal, se podían ver todas las banderas internacionales colgadas del cielo raso.  Subimos varios pisos al salón donde se llevaría a cabo la canalización.

Había alrededor de veinte personas en el salón en esos momentos y empezamos a saludarlas antes de la charla. A las 5:30 entró un gran número de personas al salón porque a esa hora concluían su jornada laboral varios organismos del sistema.  Muchos pertenecían a las Naciones Unidas, UNIDO y la Agencia de Energía Atómica. Después de las presentaciones y cuando inicié la charla, habían alrededor de 70 asistentes.

Compartí con ellos cómo comenzó todo y cómo el Grupo llegó a mí por primera vez. Hablé sobre los mensajes del Grupo y las bases de la labor que llevábamos a cabo. Me sorprendí al descubrir que la mayoría de los asistentes venían leyendo la Meditación de los Faros de Luz por algún tiempo. Estaban listos para la información y muy ansiosos por vernos. Resultó que también éramos una validación para ellos.  Nos sentíamos un poco ansiosos  al reunirnos con los Trabajadores de la Luz de los distintos países, pero después de cinco minutos de charla y viendo los ojos sonrientes y entusiasmados de la audiencia, comprendí que estábamos en el Hogar y que esta era la familia.

Compartí la Espada, el Cetro y la Pluma con todos y les expliqué cómo usábamos cada una de esas herramientas en los seminarios para ilustrar la información que el Grupo nos ha dado. Fue extraordinario contemplar a algunos de los guerreros especiales de la Luz sosteniendo la Espada otra vez.  Había estado muy preocupado acerca del cambio de horario y por tener que presentar algo tan importante para mí tan solo unas cuantas horas después de haberme bajado de un avión, pero en el instante en que enfrenté la multitud y entró el Grupo, me sentí lleno de energía.

Después de un breve descanso empecé la canalización del Grupo. Ellos habían decidido no anticiparme lo q